hoy tengo la necesidad de escribir lo que me ha pasado, lo haré resumidamente y sin ningún tipo de adorno literario:
he tado estudiando en derecho, baje en metro con un amigo por la tarde y quedé con una amiga en la biblioteca con la que luego me subiría en su coche, pues bien a ella se le ha ocurrido mi misma idea, y nos han dado a los tres en sevilla mas de la una de la noche. ya no van a esa hora autobuses ni metro, solo había un autobús pero deja al principio de camas. Pues bien alli nos hemos plantado, nos hemos bajado en la niebla en un pueblo a tres pueblos de distancia de el nuestro, en una parada de un poligono industrial, hemos visto cosas raras, tres camiones pitando, comportndose omo una familia de elefantes, nos ha seguido un poco un coche muy despacito justo detras nuestra a unos metros y luego se ha ido sin más, nos han enfocado con un foco como el de una cárcel...en fin denoche con mucha niebla por la carretera dejando atrás dos pueblos miles de farolas como conos de luz amarilla y dos polígonos industriales, mas bien sus siluetas negras frente al blanco de la niebla... algo tétrico.. pero bonito, lo volvería a hacer
lunes, 18 de enero de 2010
miércoles, 13 de enero de 2010
Se olvidó la utopía!
Nuestro amor es clandestino, sé que es un juego prohibido, pero aceptaré el castigo que me pongan por quererte, trae bajo la capa el frasco de los suspiros, el veneno que cupido pone a las flechas que al inocente hieren, pero haceptaré el castigo que me pongan por quererte como siempre hice antes y como haré para siempre, el sabor de la canela, el alma encendida y la frontera entre tu cama y la mia rota por el calor de la primavera ayudarán.
Líbrame de tu condena y aceptaré la condena de quién me quiera condenar.
Recuerdo cuando me enseñaban las épocas de ídolos, líderes espirituales, ideológicos, reyes y reinas de las almas del pueblo, poderosos dioses, nombres del rayo y la tormenta, nombres de la lluvia y del río, del cielo y del mar, de los corazones. Épocas de ideales, de esperanza y de utopías, cuando la gente vivía en un mundo tomado por la guerra, la esclavitud, la codicia y el ansia de poder, era entonces cuando existía la esperanza. Ahora el dinero es el Dios del caspitalista, del empresario, del médico y del ingeniero, pero también del comunista, de bohemio y soñador, del artista, del músico y el pintor, el dineroes el único ideal y el unico dios, es eterno, perfecto y aunque no lo creamos capaz de dar felicidad y desgracia.
¿Ya hemos abandonado nuestros ídolos?, ¿Qué fue de Gaia, Era, Orus, Ator, Qetzalcoalt, Tor y Odín? ¿Cúando abandonamos lo que nos enseñaron Jesús, Siddharta y Mahoma?¿Cómo pudimos olvidarlo todo? No se cómo ni cuando ni si ya tiene remedio pero es el fin de la utopía, se muere y se lleva nuestros ídolos de la mano.
Líbrame de tu condena y aceptaré la condena de quién me quiera condenar.
Recuerdo cuando me enseñaban las épocas de ídolos, líderes espirituales, ideológicos, reyes y reinas de las almas del pueblo, poderosos dioses, nombres del rayo y la tormenta, nombres de la lluvia y del río, del cielo y del mar, de los corazones. Épocas de ideales, de esperanza y de utopías, cuando la gente vivía en un mundo tomado por la guerra, la esclavitud, la codicia y el ansia de poder, era entonces cuando existía la esperanza. Ahora el dinero es el Dios del caspitalista, del empresario, del médico y del ingeniero, pero también del comunista, de bohemio y soñador, del artista, del músico y el pintor, el dineroes el único ideal y el unico dios, es eterno, perfecto y aunque no lo creamos capaz de dar felicidad y desgracia.
¿Ya hemos abandonado nuestros ídolos?, ¿Qué fue de Gaia, Era, Orus, Ator, Qetzalcoalt, Tor y Odín? ¿Cúando abandonamos lo que nos enseñaron Jesús, Siddharta y Mahoma?¿Cómo pudimos olvidarlo todo? No se cómo ni cuando ni si ya tiene remedio pero es el fin de la utopía, se muere y se lleva nuestros ídolos de la mano.
lunes, 11 de enero de 2010
¿Y qué?... Nada, como siempre
¡Otra vez! Otra vez la misma sensación de siempre, hormiguitas y mariposas se adueñan de mis órganos internos, sólo con pensar en esa persona, pero con una diferencia, esta vez me cayo, no lo hablo con los demás, no lo hablo casi ni conmigo mismo y, por supuesto, no se lo puedo decir.
el orgullo cierra la puerta, el miedo estrecha las paredes y el calor sofoca ¡Incluso con los primeros copos de nieve de los últimos sesenta años!
el orgullo cierra la puerta, el miedo estrecha las paredes y el calor sofoca ¡Incluso con los primeros copos de nieve de los últimos sesenta años!
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