miércoles, 13 de enero de 2010

Se olvidó la utopía!

Nuestro amor es clandestino, sé que es un juego prohibido, pero aceptaré el castigo que me pongan por quererte, trae bajo la capa el frasco de los suspiros, el veneno que cupido pone a las flechas que al inocente hieren, pero haceptaré el castigo que me pongan por quererte como siempre hice antes y como haré para siempre, el sabor de la canela, el alma encendida y la frontera entre tu cama y la mia rota por el calor de la primavera ayudarán.
Líbrame de tu condena y aceptaré la condena de quién me quiera condenar.

Recuerdo cuando me enseñaban las épocas de ídolos, líderes espirituales, ideológicos, reyes y reinas de las almas del pueblo, poderosos dioses, nombres del rayo y la tormenta, nombres de la lluvia y del río, del cielo y del mar, de los corazones. Épocas de ideales, de esperanza y de utopías, cuando la gente vivía en un mundo tomado por la guerra, la esclavitud, la codicia y el ansia de poder, era entonces cuando existía la esperanza. Ahora el dinero es el Dios del caspitalista, del empresario, del médico y del ingeniero, pero también del comunista, de bohemio y soñador, del artista, del músico y el pintor, el dineroes el único ideal y el unico dios, es eterno, perfecto y aunque no lo creamos capaz de dar felicidad y desgracia.

¿Ya hemos abandonado nuestros ídolos?, ¿Qué fue de Gaia, Era, Orus, Ator, Qetzalcoalt, Tor y Odín? ¿Cúando abandonamos lo que nos enseñaron Jesús, Siddharta y Mahoma?¿Cómo pudimos olvidarlo todo? No se cómo ni cuando ni si ya tiene remedio pero es el fin de la utopía, se muere y se lleva nuestros ídolos de la mano.

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